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Gestión de las Emociones: Navegando las dificultades del mundo agropecuario

En un contexto donde los perfiles técnicos predominan y factores como el clima caprichoso, las sequías e inundaciones, y la inestabilidad política y económica del país son incontrolables, el manejo adecuado de las emociones se vuelve fundamental para enfrentar las adversidades y prosperar en el negocio agropecuario.

6 pasos para realizar una correcta identificación y análisis de necesidades de capacitación

En el mundo empresarial actual, la formación y el desarrollo de los colaboradores resulta esencial para mantenerse competitivo.

10 consejos para elegir tu capacitación ideal y potenciar tu desarrollo

La capacitación constante es un componente esencial para avanzar en tu carrera profesional. Ya sea que estés buscando adquirir nuevas habilidades, mejorar las existentes o simplemente mantenerte al día con las últimas tendencias de tu industria, elegir la propuesta formativa adecuada no siempre es tarea sencilla.

Tablero de capacitación: los KPIs que no pueden faltar

En capacitación, el problema no es la falta de datos: es la falta de decisiones. Entre encuestas, asistencia, participación y evaluaciones, podemos llenar tableros con indicadores… y aun así no mejorar nada. La clave está en diseñar una medición que responda preguntas concretas (qué funciona, para quién, en qué contexto y qué hacemos con eso), y no en acumular indicadores.

Si una capacitación no se traduce en mejores decisiones, mejores equipos o mejores resultados, se siente rápido (y se abandona más rápido). Por eso, desde Formación CREA te proponemos esta pequeña guía de acción para desarrollar tus propios KPIs de aprendizaje.

1) Empezá por la pregunta, no por el KPI

Antes de elegir métricas, definí 2–3 preguntas que de verdad quieras responder. Por ejemplo:

  • ¿Qué parte del programa genera valor y cuál no?
  • ¿Quiénes están aplicando lo aprendido en su rol y quiénes no?
  • ¿Qué barreras están frenando la transferencia del conocimiento al puesto de trabajo?

Medir debe servirte para demostrar efectividad y orientar decisiones; sin eso, la inversión en capacitación se vuelve difícil de justificar. 

2) Un marco simple que ordena todo: 5 bloques + 4 niveles

Para que la medición no se convierta en una ensalada, funciona muy bien combinar:

Los 5 bloques de Learning Analytics

Foxize propone analizar un proyecto formativo en 5 grandes bloques: Visión, Alcance, Actividad, Satisfacción y Aprendizaje.
Esto ayuda a separar “lo que pasó” (actividad) de “lo que cambió” (aprendizaje) y “lo que importa” (visión/objetivo).

Los 4 niveles de Kirkpatrick

Kirkpatrick sigue siendo un modelo fuerte para evaluar formación: reacción, aprendizaje, comportamiento y resultados. La combinación con Learning Analytics permite una lectura más profunda y útil para ROI. 

Si querés, CREA ya publicó una nota sobre modelos de evaluación (Kirkpatrick incluido) que puede servir como lectura complementaria. 

3) La regla de oro: elegí pocos KPIs

Una medición “de verdad” suele necesitar pocos KPIs bien definidos, con umbrales claros y responsables asignados. Este enfoque aparece en guías prácticas sobre selección de KPIs para capacitación y desarrollo. 

Ejemplo de set mínimo (8–12):

  • Cobertura (% población objetivo alcanzada)
  • Asistencia/participación
  • Finalización
  • Tiempo activo en plataforma (si aplica)
  • Pre/post (delta de aprendizaje)
  • Logro de objetivos (evaluación)
  • Aplicación en el puesto (autoinforme + validación de responsable)
  • Un KPI de negocio asociado (según programa: seguridad, calidad, productividad, etc.)

En plataformas online de aprendizaje como Moodle (utilizada por Formación CREA), métricas como tasa de finalización, engagement y progreso aparecen como indicadores clave para evaluar desempeño y experiencia. 

4) Learning Analytics no es “mirar reportes”: es detectar desvíos a tiempo

Un buen sistema de analítica te permite identificar patrones como abandono/deserción temprana, módulos que “rompen” la experiencia o segmentos que no están logrando el estándar. La idea es intervenir antes de que el curso termine y recién ahí descubrir que no funcionó. 

Si la capacitación no es digital, consultar a los participantes qué módulos del programa le costaron seguir más, o los dispersaron, suele ser efectivo.

5) Implementación práctica en 30–60–90 días

Para que esto se vuelva operativo (y no un PDF que nadie abre), proponemos este ritmo:

Primeros 30 días
Definir objetivo + población objetivo. Elegir 8–12 KPIs. Acordar fuentes (LMS, encuestas, RR.HH., datos del negocio). Tablero mínimo viable.

60 días
Monitorear riesgos (baja asistencia, abandono). Ajustar contenidos donde caen. Alinear facilitadores con la lectura de datos (qué mirar y qué decisión tomar).

90 días
Medir transferencia (manager + evidencia). Conectar con un KPI de negocio. Documentar aprendizajes y decisiones para iterar el programa.

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  • Finalización
  • Tiempo activo en plataforma (si aplica)
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  • Aplicación en el puesto (autoinforme + validación de responsable)
  • Un KPI de negocio asociado (según programa: seguridad, calidad, productividad, etc.)

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90 días
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