Si una capacitación no se traduce en mejores decisiones, mejores equipos o mejores resultados, se siente rápido (y se abandona más rápido). Por eso, desde Formación CREA te proponemos esta pequeña guía de acción para desarrollar tus propios KPIs de aprendizaje.
1) Empezá por la pregunta, no por el KPI
Antes de elegir métricas, definí 2–3 preguntas que de verdad quieras responder. Por ejemplo:
- ¿Qué parte del programa genera valor y cuál no?
- ¿Quiénes están aplicando lo aprendido en su rol y quiénes no?
- ¿Qué barreras están frenando la transferencia del conocimiento al puesto de trabajo?
Medir debe servirte para demostrar efectividad y orientar decisiones; sin eso, la inversión en capacitación se vuelve difícil de justificar.
2) Un marco simple que ordena todo: 5 bloques + 4 niveles
Para que la medición no se convierta en una ensalada, funciona muy bien combinar:
Los 5 bloques de Learning Analytics
Foxize propone analizar un proyecto formativo en 5 grandes bloques: Visión, Alcance, Actividad, Satisfacción y Aprendizaje.
Esto ayuda a separar “lo que pasó” (actividad) de “lo que cambió” (aprendizaje) y “lo que importa” (visión/objetivo).
Los 4 niveles de Kirkpatrick
Kirkpatrick sigue siendo un modelo fuerte para evaluar formación: reacción, aprendizaje, comportamiento y resultados. La combinación con Learning Analytics permite una lectura más profunda y útil para ROI.
Si querés, CREA ya publicó una nota sobre modelos de evaluación (Kirkpatrick incluido) que puede servir como lectura complementaria.
3) La regla de oro: elegí pocos KPIs
Una medición “de verdad” suele necesitar pocos KPIs bien definidos, con umbrales claros y responsables asignados. Este enfoque aparece en guías prácticas sobre selección de KPIs para capacitación y desarrollo.
Ejemplo de set mínimo (8–12):
- Cobertura (% población objetivo alcanzada)
- Asistencia/participación
- Finalización
- Tiempo activo en plataforma (si aplica)
- Pre/post (delta de aprendizaje)
- Logro de objetivos (evaluación)
- Aplicación en el puesto (autoinforme + validación de responsable)
- Un KPI de negocio asociado (según programa: seguridad, calidad, productividad, etc.)
En plataformas online de aprendizaje como Moodle (utilizada por Formación CREA), métricas como tasa de finalización, engagement y progreso aparecen como indicadores clave para evaluar desempeño y experiencia.
4) Learning Analytics no es “mirar reportes”: es detectar desvíos a tiempo
Un buen sistema de analítica te permite identificar patrones como abandono/deserción temprana, módulos que “rompen” la experiencia o segmentos que no están logrando el estándar. La idea es intervenir antes de que el curso termine y recién ahí descubrir que no funcionó.
Si la capacitación no es digital, consultar a los participantes qué módulos del programa le costaron seguir más, o los dispersaron, suele ser efectivo.
5) Implementación práctica en 30–60–90 días
Para que esto se vuelva operativo (y no un PDF que nadie abre), proponemos este ritmo:
Primeros 30 días
Definir objetivo + población objetivo. Elegir 8–12 KPIs. Acordar fuentes (LMS, encuestas, RR.HH., datos del negocio). Tablero mínimo viable.
60 días
Monitorear riesgos (baja asistencia, abandono). Ajustar contenidos donde caen. Alinear facilitadores con la lectura de datos (qué mirar y qué decisión tomar).
90 días
Medir transferencia (manager + evidencia). Conectar con un KPI de negocio. Documentar aprendizajes y decisiones para iterar el programa.